ला mirada
Dentro de mis días, andando por estas calles sucias y transitadas te encontré... percibí primero tu dulce olor, ese olor a espíritu adolescente. Nunca me percate de tu mirada, siempre pasaba sin siquiera detenerme en ella, te miraba como quien observa la nada, solo miraba sin mirar. Ahí en mis momentos mas tétricos tu estabas y yo no te miraba, aquella vez que enfurecida iba cruzando aquella avenida, enojada con mi amor en turno, tu estabas ahí, cruzándola también, pero esta vez yo te vi, vi tus ojos, clavados en los míos, queriendo encontrar algo que yo en ese momento ya había perdido, y simplemente te ignore. Seguí de largo, y así continúe, sufriendo por tonterías, ignorándote, tu mientras tanto avanzabas por esta vida, volviéndote otro ser, indagando cada vez que nos encontrábamos quien era yo, y fuimos viéndonos, observándonos, quemándonos con nuestros ojos; y yo negándome y rehusándome a sentir lo que estaba naciendo; como es que siempre has estado ahí y yo nunca me di cuenta? ...