Anécdotas del diván de mi vida

Me gusta caminar bajo la lluvia, escuchar como caen las gotas en mi paraguas viejo mientras mis botas militares se mojan entre las calles de esta ciudad. Los recuerdos se agolpan, aquellos tiempos de preparatoria donde sin pensar en nada, acompañados de la lluvia nos dirigíamos sin rumbo fijo a la próxima aventura. Abrazados, fumando un cigarrillo, riendo, cantando música sin sentido con el  Walkman a todo volumen... corríamos como manada de patos en furia hacia el auditorio, lugar emblemático donde algunos de nosotros llevábamos la materia de teatro, nos encantaba sentarnos en la parte oculta que daba a la calle, fumar y ver a la gente que pasaba a esas horas, siempre con el miedo de ser pescados por el prefecto en turno. Eramos jóvenes creyendo ser dioses, aquel pequeño teatro nos vio representar comedias absurdas de adolescentes. Vivíamos dando la contra, luchando con los adultos, con el sistema, con quien fuera. Cada que llueve recuerdo esos días, recuerdo esa libertad, y respiro. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Bukowski my love

De infiernos

Notas de psicoanálisis