Los cambios ¿cambian?
Como de pronto
te cambian las cosas... Ayer tenías un camino largo bien trazado, tu bitácora
de vida meticulosamente ordenada, no había error alguno, pero....
De pronto un
giro, una vuelta de tuerca que no estaba pronosticada.
La
dinámica cambia es cierto que existen cuestiones inamovibles, pero la vida no
es lineal. Desgraciadamente, un día despiertas y descubres que el café de
oficina sabe diferente, el checador ya no suena igual, incluso tus notas se
desordenaron. Ves que el reloj se detuvo a las 3:15, llegas a la conclusión de
que algo no anda bien, pero decides ignorar a la voz de tu inconsciente.
Efectivamente
algo sucede que te cambia todo el panorama, ya sea una enfermedad, un choque,
un despido, una muerte. Quizás suene trágico, pero de esto hablo cuando digo
que la vida no es lineal, y como pueden ocurrir incidentes pequeños, sin
importancia, también pueden ocurrir sucesos bastante desagradables con el poder
de tumbar la más enorme autoestima o positivismo.
En chino la
palabra crisis se traduce como 危机 (Wei Ji). En chino esta palabra está formada por dos
caracteres. El primero es Wei, que significa peligro y el segundo es Ji, que
significa oportunidad.
Si lo vemos
literal encontramos que una crisis puede ser de primera instancia un peligro
pero si observas con cuidado puede darte oportunidades. Como encontrar petróleo
en el subsuelo y creer que es lodo. Los primeros minutos de cualquier estado de
crisis es la negación, el no entender porque está sucediendo, conforme va
cayendo en nuestra cabeza, se empieza a dividir el problema, y nos ponemos a
tratar de ver las diferentes caras, soluciones o no soluciones. Preguntarnos
como nos ayudara esta situación, que aprenderemos de ella y verla simplemente
como un reto más de nuestra vida, es una opción. Porque puedes hundirte en los
"porqués", en la derrota, en el "no puedo", pero
verdaderamente ¿De verdad no puedes?
Todos tenemos
dentro de nosotros una porrista de equipo de fútbol americano, pero muchas
veces la dejamos en la banca, y decidimos darnos por vencidos sin ningún ánimo
de bailotear, ni gritar y ya ni siquiera negar con la cabeza.
Así que
simplemente tienes dos opciones: Tomas el toro por los cuernos de esta
situación y la enfrentas de una forma valiente, o te tiras en la cama a llorar
sin mover un solo dedo para cambiar la página de este capítulo de vida que te
ha tocado.
¿Cuál eliges?
Simplemente
debemos seguir en la tormenta caminando lentamente para poder salir de
ella.
Es fácil
decirlo, lo sé, pero en cuanto tengas la cabeza fría notaras como mis palabras
resuenan y veras esta situación con otros ojos, observaras opciones donde solo
veías obstáculos. La cuestión es ser receptivo y asertivo. Y seguir.
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