Depresión

La tristeza es un lastre mohoso en tus pupilas. Un día entra y se queda, no sabes si solo es por un día, unas horas o por meses. Caminas, vas a trabajar, comes, sales con tus amigos; ella te acompaña. Se vuelve una calcomonia adherida a tus espaldas. No entiendes porque lo hace. No entiendes lo que te dice. Llegas a habituarte tanto a su presencia que cuando tienes un buen día la extrañas.

¿Recuerdas cuando eras niño? ¿Como eran esos días cuando por primera vez llego a tu vida? Así que cada vez que la sientes es como en ese momento. Siempre deshabitada, oscura y húmeda. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bukowski my love

De infiernos

Notas de psicoanálisis