Sombra
Un día fui tus ojos, me hundí en
ellos.
El corazón dejó de latir, tus
pulmones líquidos silbaban mi nombre
Aquel cigarro robado por tus
dedos, licor en tu boca, caricias de arena en mi piel.
Qué triste es hoy. Qué triste
la línea amarilla del peatón, que triste el semáforo, que triste es mirar el
autobús partir. Qué triste es ver la calle oscura donde ya no va tu sombra a un
lado mío.
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