El hombre que nadie entendía. Parte I

De pronto se me ocurrió una historia, algo en que ocupar mi mente en esta cuarentena. Así que tomé mi computadora y comence a escribir....era la historia de un hombre de mediana edad, alto de ojos grises, su mayor conflicto era el entendimiento, si, el entendimiento; desde niño su forma de hablar era un poco distinta que las demás personas que habitaban su pueblo. A medida que crecía, se iba haciendo más complicado el darse entender. Si decía "Gracias" entendían una blasfemia, le gritaban: ¡Es un majadero!, ¿oyeron lo que dijo? ¿Quién entiende a este pelmazo?

Puesto que esto sucedía con gran frecuencia, sus salidas eran muy escasas, no era muy agradable hablar con el tendero y que este entendiera que en lugar de papas pedía que lo agarrara a trompadas.

Que decir de los niños, solo se burlaban de él, y repetían lo que los mayores decían: ¡Eres el más raro de los raros!

Asi siguió creciendo, su lenguaje igual, ahora no solo entendían groserías si no que proferia palabras grandes, palabras de ciudad, que en este pueblo tan pequeño jamás habían escuchado, para variar la gente era muy iletrada, algunos sabían leer el alfabeto y hacer cuentas, los más estudiados eran pocos pero como sus mentes no estaban acostumbradas a la información extra, no entendían. Era como si hablara con la pared. Él hombre de ojos grises siguió su vida sin ser entendido, esto no fue impedimento para que su cerebro siguiera aprendiendo, fue leyendo, todo lo que le llegaba a las manos, diarios, diccionarios, enciclopedias, novelas, best sellers, recetarios, etc, etc.

Una vez mirando por la ventana, se quedó pensando si posiblemente allá, lejos de las montañas hubiera un lugar diferente a su pueblo donde la gente lo entendiera. Y sin pensarlo mucho decidió  tomar sus pocas pertenencias, y emprender la expedición. Se despidió de su pequeña familia que vieron esto como un alivio, ya que era muy difícil comunicarse, la convivencia se limitaba a palabras sencillas para no crear confusión ni malos entendidos. Su madre le hizo una canasta llena de alimentos, su padre le armó una mochila tipo escalador, y su hermanito dibujo unos juegos para que se entretuviera en su trayecto.

Continuará...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bukowski my love

De infiernos

Notas de psicoanálisis