El hombre que nadie entendía VIII Final
Su voz entrecortada, su piel fría, entre sollozos comenzó a contarme su historia. Era joven cuando por decisión propia y un patriotismo mal entendido ingresó a la milicia, lo enlistaron demasiado pronto para ir a combate, era inexperto, emocionalmente muy vulnerable. Lo que vio en ese lugar, lo que tuvo que hacer, era demasiado terrible como para que un ser como el pudiese soportarlo, desertó yéndose lo más lejos que pudo de todo ese horror. El único problema fue, que no podía escapar de sus sueños, esos recuerdos lo atormentaban mientras dormía. Desde aquellos años perdidos de su juventud, hasta el día de hoy, su mente recreaba cada noche, esas terribles escenas dantescas, donde hombres de todas las edades se revolcaban entre sangre y tierra. Los gritos y sollozos de dolor, lo mantenían despierto. Hubo, incluso alucinaciones sobre emparedados, disparos a quema ropa, girones de piel. Su vida se convirtió en un suplicio. Escapando del mundo fue que se topó al chaman, este ...