Del amor y otras tonterías

 Vuelvo a escuchar otra vez el rechinar de la puerta, mis dedos teclean más fuerte, mas duro, las palabras salen como balas encendidas, no puedo olvidar ese rostro, aquella nariz. Salgo a la calle, camino, me dirijo por aquel parque abandonado, divagando en tonterias, aún así mi pensamiento forma solo un circulo de tu persona, una idea delirante, una sinfonía enloquecida. Escuchando The Moon is a silver dollar mis pies bailotean creyéndose un Gene Kelly moderno, ya nadie sabe quien es el buen Gene, yo y mis pequeños datos innecesarios que a nadie le importan. Vuelvo a ti, por espacio de unos segundos te olvido, luego recobro todo el amor a borbotones, me deshago en las calles, grito tu ausencia. Miro los aparadores buscando tu rostro en esos maniquís andróginos, sin formas humanas solo con sombreros o gafas, las tiendas poco a poco han perdido la elegancia, los muñecos de escaparate son prueba de ello. Hoy descubrí que no puedo escribir mientras escucho voces humanas, necesito música o silencio, de otra manera se entorpece mi tarea. Respiro, huelo mi café,  apareces de pronto cuando cierro los ojos, ¿dónde estarás? 

Es tarde, tengo agendada una conferencia, desconectaré mi lazo imaginario de ti, tengo que atender asuntos académicos y no puedo ser negligente en ello, no te preocupes, solo serán unas horas después seré de nuevo totalmente tuyo. 

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