Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2020

Micropoesía de cuarentena

El foco enciende mi apagado mundo Pequeñas líneas de luz, animan las paredes. La pila de libros tambalea su sombra bajo la luz es un suspiro de vida

Micropoesía de cuarentena

Altavoz emite acento asiático,  niña con trenzas  grita desesperada:  "No sel mi culpa" La turba corre con palos y piedras.

Micropoesía de cuarentena

Los corazones grises rasgan las pieles tersas  envidian su candor.  La bruja prepara el caldero  revolviendo entraña, pies y huesos... 🖤🧟‍♀️

El hombre que nadie entendía. Parte V

No tenía muchas alternativas, estaba cansado, hambriento y posiblemente enfermo. Acepto quedarse mientras se recuperaba. Le dieron una cabaña que solo contaba con lo necesario. Fue a verlo el médico o chaman, no estaba muy claro si contaba con título para ejercer la medicina, y como en ese lugar no existía más que hierbas silvestres sus curaciones y brebajes eran parecidos a pócimas de bruja. Lo cuidó con esmeró, le enseñó la pequeña aldea, sus habitantes y cada labor que ahí se desarrollaba. El médico chamán platicó que él tenía ya muchos años en aquel lugar, huyó de la ciudad cansado de la estupidez humana, de tanta banalidad. Encontró un lugar oculto del mundo material, aquí se veneraba el esfuerzo, el oficio, parecía absurdo pero la dureza del entorno daba una honestidad a sus habitantes. Aquí aprendió a conocer cada planta que ahí se da, las estudio, clasifico y organizó en una pequeña pero gran farmacia botánica. No solo se dedicaba a la herbolaria, era un erudito de las relaci...

El diván de mi vida. La ansiedad y yo.

Tenía una gatita llamada Coco, era Blanca y callejera, la encontré un día vagando por las calles, le dimos de comer la acariciamos y le dimos amor, ella a cambio dormía en mi cabeza todas las noches. Leí por ahí que el gato se posa donde más necesitas ayuda. Ahora comprendo que me estaba haciendo un llamado a mi salud mental. Estos días han sido confusos, no me he puesto a pensar más allá del momento que vivo. La razón es obvia, no se a donde va parar mi mundo y el de los demás. Me he dedicado a limpiar espacios, hacer quehaceres del hogar, leer, ejercicio y escribir. Voy llevándola tranquila exceptuando el día que por fin dejé de ir a trabajar, estaba viendo televisión y de pronto sentí una opresión en el pecho, una sensación caliente de asfixia, lo primero que pensé es que iba morir, si morir. Corrí gritando que me llevaran a urgencias, y veía como mi familia se preocupaba, fue que empezó a bajar esa presión. Me acababa de dar un ataque de pánico. Increíble, muchas veces piensas que...

El hombre que nadie entendía. Parte IV

Viajo por largo tiempo, hasta que llegó a un pequeño pueblo pintoresco, sus ciudadanos hablaban sonriendo. Te ofrecían comida, hospedaje, todo lo que necesitaras, era como el paraíso. Ahí conoció a Lily una chica feliz de largos cabellos rojos. Cuando lo vio le extendió la mano y se la estrechó fuertemente. - Soy Lily, quieres ser mi amigo - Obviamente no pudo negar tal ofrecimiento, platicaron por horas, ella le mostró sus pinturas, el lugar donde vivía, su hermoso caballo. Por un instante pensó que había llegado al lugar adecuado. En su interior comenzó a sentir un calor, un estremecimiento cada que miraba a Lily. Era un sentimiento desconocido para él hasta hoy. Decidió quedarse, aprender de ella, descubrir ese sentimiento que incipiente iba creciendo día con día. Fueron tiempos llenos de sonrisas, de euforia. Era el amor. Su primer amor, sentía que era entendido, amado. Estuvieron juntos aprendiendo uno del otro, experimentaron su primer beso, las caricias y las palabra...