Viajo por largo tiempo, hasta que llegó a un pequeño pueblo pintoresco, sus ciudadanos hablaban sonriendo. Te ofrecían comida, hospedaje, todo lo que necesitaras, era como el paraíso. Ahí conoció a Lily una chica feliz de largos cabellos rojos. Cuando lo vio le extendió la mano y se la estrechó fuertemente. - Soy Lily, quieres ser mi amigo - Obviamente no pudo negar tal ofrecimiento, platicaron por horas, ella le mostró sus pinturas, el lugar donde vivía, su hermoso caballo. Por un instante pensó que había llegado al lugar adecuado. En su interior comenzó a sentir un calor, un estremecimiento cada que miraba a Lily. Era un sentimiento desconocido para él hasta hoy. Decidió quedarse, aprender de ella, descubrir ese sentimiento que incipiente iba creciendo día con día. Fueron tiempos llenos de sonrisas, de euforia. Era el amor. Su primer amor, sentía que era entendido, amado. Estuvieron juntos aprendiendo uno del otro, experimentaron su primer beso, las caricias y las palabra...